miércoles, 25 de abril de 2018

EL TORO Y EL BALON RUEDAN JUNTOS

LOS CARTELES DE LA FERIA DE MAYO SE PRESENTAN EN EL ESTADIO DEL ARCÁNGE
PONCE, FINITO, MORANTE, EL JULI, GINES MARIN Y ROCA REY APUNTALAN UNA FERIA SIN NOVILLADA PICADA


Ladislao Rodríguez Galán
Simpática, cuando menos, y no menos anecdótica, original e histórica resultó la idea de la FIT de presentar los carteles de la feria taurina de mayo en el Estadio Municipal El Arcángel, donde un Córdoba C. de F., ilusionado por sus éxitos en las últimas jornadas, se aferra a su propia capacidad para eludir el descenso de categoría.
En el antepalco del estadio se presentó el cartel con presencia de buen número de aficionados y los jugadores del Córdoba C. F. Este guiño del mundo del toro al del fútbol, se debe al buen momento deportivo que atraviesa el primer equipo y a un acuerdo entre directiva y empresa para que los abonados del club tengan un precio especial mostrando el carné que les acredite como tal.


Para presentar los carteles se contó con el periodista taurino Juan Ramón Romero que estuvo acompañado de Jorge Cutiño, por la FIT, Joaquín Zulategui secretario del Consejo de Administración del Club y la rejoneadora Lea Vicens.
Los carteles han quedado así: jueves día 24 becerrada homenaje a la mujer cordobesa en la que participaran dos de los alumnos de la escuela taurina de Córdoba Josué Hidalgo y Fuentes Bocanegra, acompañados de alumnos de otras escuelas andaluzas.
Viernes 25 de Mayo: toros de Daniel Ruiz para Enrique Ponce, El Juli y Ginés Marín.
Sábado 26 de Mayo: toros de Juan Pedro Domecq para Finito de Córdoba, Morante de la Puebla y Roca Rey.
Domingo 27 de Mayo: toros de Fermín Bohórquez para Andy Cartagena, Diego Ventura y Lea Vicens.


Carteles de auténtico lujo. Lo mejor del escalafón viene a Córdoba. Feria corta, pero intensa. Pero otro año que no hay novillada picada. Los trofeos que ponen algunas entidades cordobesas como la histórica Oreja de Oro del Club Calerito, para premiar al novillero triunfador, deben seguir esperando otro año, a ver si hay más suerte.


La empresa, para fomentar la afición ha creado un palco infantil gratuito para los niños de cuatro a diez años y también un palco joven para que los aficionados de hasta 25 años tengan acceso a un abono de 40 euros para todo el ciclo ferial. Una idea excelente, que ojalá tenga el eco que se pretende. Los festejos comenzaran a las siete de la tarde menos el del sábado día 6 que lo hará a las seis para no coincidir con la final de la Champions League.

jueves, 19 de abril de 2018

AMARA RODRÍGUEZ ESCUDERO REINA DE LAS PEÑAS 2018
PARTICIPÓ REPRESENTANDO A LA POPULAR PEÑA ANTONIO FRAGERO


Ladislao Rodríguez Galán
Con el mes de Mayo a la vuelta de la esquina, la ciudad comienza a animarse para la celebración de un periplo festivo que durará hasta Junio. Infinidad de acontecimientos lúdicos tendrán lugar en el mes de Córdoba por antonomasia: las Romerías, las Cruces, los Patios y la Feria, supondrán un maratón festivo que no tiene parangón en ninguna otra ciudad. La fiesta está servida.


Y la Federación de Peñas Cordobesas, fiel a su cita anual se ha adelantado para elegir a la Reina de las Peñas, la que representará a este colectivo en todos y cuantos actos organicen. Y para tal fin se convocó a las aspirantes (representantes de peñas federadas) al acto de elección que se celebró en el marco incomparable del Salón Liceo del Real Círculo de la Amistad de Córdoba.


Doce fueron las chicas cordobesas que aspiraron al preciado título de reina de las Peñas. El Jurado, en el que se encontraban María José Alcaide ( esposa de "Chiquilín") y Chelo Quevedo, (embajadora de la Tertulia Taurina "El Castoreño") se las vio y deseó para hilar fino y acertar entre tanta chica guapa. Al final, como suele suceder, solo pudo ser una y de esta manera Amara Rodríguez Escudero ( que participó en representación de la Peña Antonio Fragero), fue coronada Reina de las Peñas 2018. La banda y el ramo de flores les fue entregado por las concejalas del Ayuntamiento de Córdoba Carmen González y Amelia Caracuel, coronándola con el sombrero cordobés Alfonso Morales, presidente de la Federación.


Todo estaba bien organizado y mientras el jurado deliberaba, las artistas de la copla Aurora Barona y Rosa María Tavira deleitaron a los numerosos asistentes con conocidos temas del cancionero español.
Invitados especiales a la gala fueron José Cosano, Director de la Real Academia de Córdoba, Padre Mariano del Prado, Asesor Religioso de la Federación, Rafael González "Chiquilín", Asesor Taurino de la Federación y Antonio Mondéjar, Coreógrafo y Bailarín de dimensión internacional.



En resumen una velada muy agradable, presentada y dirigida por Aurora Barona, Vocal de Cultura de la Federación de Peñas Cordobesas.-






sábado, 14 de abril de 2018

LA ESCUELA TAURINA DE CÓRDOBA 




Ladislao Rodríguez Galán "Ladis"
Desde que yo era un niño me he sentido atraído por la Fiesta de los toros. Desde pequeños, a mis tres hermanos y a mí, nuestros padres, el fotoperiodista Ladislao Rodríguez Benítez "Ladis" y mi madre Antoñita Galán, que no se perdían un festejo, mi padre, además de aficionado, por motivos profesionales y mi madre por afición, nos llevaban a los toros a la desaparecida y añorada plaza de Los Tejares. Vivíamos en la plaza de Séneca e íbamos andando con mi madre, mi padre se iba antes para fotografiar los toreros y asistir a las tertulias que se formaban bajo la parra de la casa del conserje antes de que comenzara el festejo. Por la profesión de mi padre y su relación con el mundo del toro, sabíamos de los toreros de los que tanto hablaba la radio y la gente en los bares, sobre todo en el Negresco, El Imperio, la Marisquería El Puerto y la Sociedad de Plateros de la calle Cruz Conde, lugares de reunión de mi padre donde tantas veces le acompañé. Recuerdo que en esta última asistían José Luis de Córdoba (el mejor periodista taurino que he conocido), Manuel García Prieto, Juan Jiménez Soriano y otros entre los que se encontraba muchas veces El Pipo, descubridor de grandes toreros.


Recuerdo que al entrar a la plaza lo primero que hacíamos era saludar a la familia Llamas, conserjes de toda la vida y luego mi madre nos compraba una almohadilla, que eran de color gris y más pesadas que las de ahora. Nos solíamos sentar cerca de la música y luego, cuando acababa el festejo nos quedábamos hasta que salían el tiro de mulillas, la parada de cabestros y hasta el camión de la carne. Entonces ya bajábamos y salíamos por la puerta de servicio porque las otras ya estaban cerradas. Vivíamos la Fiesta con toda intensidad. Aunque algunas veces nos dábamos prisa para ver a los toreros salir a hombros. Y cantidad de veces nos sumábamos al cortejo que los llevaban en volandas hasta el hotel, que solían ser el Regina y el Simón. Todo eso para nosotros era un espectáculo.


Después, recuerdo que los festejos se daban también los jueves.
Eran novilladas económicas para dar oportunidades a los torerillos de Córdoba. Con el tiempo nos enteramos que hubo dos empresarios, en esa época, José Escriche y Emilio Fernández, que ayudaban de esta manera a que salieran nuevos valores. Y así surgieron grandes toreros que pasearon el nombre de Córdoba por todo el orbe taurino.
Que buenos recuerdos, para los que somos aficionados, y pensar que sin esa ayuda, sin ese romanticismo, se hubiera perdido un buen ramillete de toreros (El Pireo, Tortosa, El Hencho, Vioque, "Chiquilín",...).
Hoy lamentablemente la Fiesta carece de romanticismo. Se va a lo crematístico, sin más. Se organizan pocas novilladas porque no son rentables y, por esa consecuencia, no afloran nuevos valores en Córdoba. 


Desde hace varias temporadas las empresas que han regido los destinos de nuestra plaza han ignorado por completo las novilladas. Y claro, eso repercute lamentablemente en el futuro de nuestros incipientes toreros y en la Fiesta en General. Si no se cuida la cantera, no hay relevo.
En Córdoba hay varios trofeos que premian la labor de los novilleros en la feria de mayo (Club Calerito, El Coto y La Sacristía) que llevan años sin poder ponerse en juego por carecer los carteles de novilladas picadas. Una pena.
Esta reflexión viene a cuento para expresar mi agradecimiento, ante tanto desaire a los que comienzan, a la ingente labor que está realizando el Círculo Taurino de Córdoba (fundado en 1963) y en especial a su Escuela Taurina (creada en 1977), que este 2018 entra en su 41 años de vida, al frente de la cual, desde septiembre de 2012, está Rafael González "Chiquilín" ( va a cumplir seis años en el cargo). Estar al frente de una Escuela supone esfuerzo, molestias y dedicación. Y hoy en día en que todos estamos atados por las obligaciones, no deja de ser ejemplar la entrega de este hombre a
esos chavales ilusionados con ser toreros, futuros toreros cordobeses.
Seguro que Rafael ( que surgió de la Escuela que hoy dirige) se acordará de sus comienzos, de lo duros que fueron y eso le anima a entregarse día a día, altruistamente, a esta noble causa.
Con puntales como Rafael, la Fiesta se agranda. En su momento fue un torero con vergüenza en el ruedo y hoy es un director serio y responsable.
Sé de su afición y del cariño que siente por esta tarea y estoy seguro que pronto surgirán uno o varios toreros, que devolverán a esta ciudad su grandeza taurina. Enhorabuena maestro por su calidad y capacidad para dirigir la Escuela (que funciona sin ayuda institucional alguna) donde se están forjando, llenos de ilusión, los futuros toreros cordobeses. Estoy convencido que por Vd. no va a quedar.

miércoles, 11 de abril de 2018

CLAUSURADO EL CICLO "VER UNA CORRIDA DE TOROS"


Ladislao Rodríguez Galán
Con el fin de dar a conocer los diferentes tercios de la lidia a la gente joven y a nuevos aficionados poco duchos en la materia, la tertulia taurina "El Castoreño" organizó unos cursos monográficos denominados "Ver una corrida de toros", que contó con la participación de diferentes toreros cordobeses para ilustrar las mesas de debate con sus comentarios. Entre estos matadores figuraron José María Montilla, decano de los matadores de toros cordobeses, Fernando Tortosa ( que este año conmemora el cincuenta aniversario de su alternativa), Juan Antonio Cobos "El Garbanzo" y Rafael González "Chiquilín". A este plantel de doctores en tauromaquia se sumaron un ramillete de subalternos (banderilleros y picadores) quienes durante cinco semanas fueron desgranando, con videos de ejemplos, las diferentes suertes de la que consta la lidia.
Con los módulos "Faena de muleta" y "Suerte Suprema" se clausuró el mencionado ciclo "Ver una corrida de toros" que durante cinco semanas se ha ido desarrollando en le sede del Castoreño. En esta última sesión intervinieron los hermanos Manuel y Francisco Sánchez Saco (novillero y banderillero, respectivamente), Manuel Sánchez "Zapata" (picador de reses bravas) y José María Portillo, presidente de la tertulia, que mostró y comentó vídeos de faenas de grandes toreros como "Joselito", Juan Belmonte, "Manolete", "El Cordobés", Paco Ojeda, Enrique Ponce, José Tomás, Manzanares ( padre e hijo) y otros espadas.
Hay que reconocer el esfuerzo y la capacidad de imaginación de la tertulia "El Castoreño" que durante todo el invierno mantiene la tauromaquia en primer plano de la actualidad.-

jueves, 5 de abril de 2018

LA SOCIEDAD PROPIETARIA RINDE HOMENAJE A PONCE


Ladislao Rodríguez Galán
Como consecuencia de la extraordinaria actuación de Enrique Ponce el día 27 de Mayo de 2017 en la corrida de toros de la feria, la Sociedad propietaria de Los Califas, según dijo su presidente Rafael Centeno, "ha querido homenajearle por su entrega esa tarde y por toda su trayectoria profesional que esta temporada que comienza hará la número 29. Nos sentimos muy honrados con que haya aceptado este homenaje". Y le entregó una estatuilla de plata del Arcángel San Rafael, en medio de los aplausos de los numerosos asistentes.


Por su parte Enrique Ponce comenzó su intervención diciendo que "un pedazo de mi corazón está en Córdoba, pues mi esposa Paloma, que es cordobesa, y mi suegro Victoriano Valencia me inculcaron ese amor por una ciudad que es única. Siempre que tengo ocasión vengo a esta ciudad donde viví casi un año y donde desde hace casi veinte años acompaño al Caído en su estación de penitencia el jueves Santo. Es un honor este reconocimiento, sobre todo, por mi trayectoria, pues después de tantos años sigo con la misma ilusión que cuando comencé.


He toreado cerca de dos mil quinientas corridas de toros y he estoqueado cinco mil toros y me siento feliz por poder seguir haciendo lo que más me gusta .Soy torero y lo mejor es que me siento torero por encima de todo. Estoy en mi mejor momento y espero poder estar bastante tiempo más toreando por que disfruto muchísimo. Es un privilegio poder seguir haciéndolo para realizar faenas como la que se ha recordado aquí del año pasado. Ojalá La Sociedad Propietaria institucionalice este trofeo para que cada edición de la feria de mayo premie la mejor faena o la labor más completa" "Y fíjense -añadió- que curioso que sea una imagen de San Rafael, pues este Arcángel tuvo mucho que ver con que se dieran toros en Córdoba. Hace cuatrocientos años se apareció y avisó de que venía una epidemia de peste y dio tiempo a preparase para hacerle frente.

Luego, en honor a San Rafael se organizaron en la plaza de la Corredera festejos de toros, y ahí comenzó la fiesta en Córdoba. San Rafael tuvo mucho que ver con ello". "En fin, espero seguir dándoles buenas tardes de toros mientras pueda, por mi no va a quedar entregarme cada tarde por que torear, todavía, me parece un sueño".
Los numerosos asistentes, entre los que se encontraban toreros y componentes de peñas taurinas, compartieron una copa de vino.-




PONCE RECOGE EL TROFEO MITHRA DE LA PEÑA MANOLETE


Ladislao Rodríguez
El matador de toros Enrique Ponce recogió, en la peña Manolete, el trofeo Mithra que esta entidad pone en juego en la feria de mayo para premiar la labor más completa realizada por los matadores de toros y al que el torero valenciano se hizo acreedor después de su soberbia actuación el día 27 de mayo de 2017. Esa tarde Ponce logró tres orejas y salió por la puerta de Los Califas. 


El acto de entrega, realizado en la sede de la peña, comenzó con una semblanza del torero premiado a cargo de Rafael Contreras Zamora, secretario de la entidad. Le siguió en el uso de la palabra el vicepresidente Rafael Carvajal, que leyó una crónica personal de la actuación premiada. También tomaron la palabra José María Montilla, decano de los matadores de toros cordobeses y Antonio Tejero, subalterno que fuera muchos años en la cuadrilla de Ponce.


Acto seguido el presidente de la peña, Ángel Cano, hizo entrega del trofeo, una escultura en plata que reproduce al Dios Mithra luchando con un toro.
Por su parte Ponce dijo sentirse muy honrado por haber recibido este preciado galardón, máxime cuando viene de una entidad tan prestigiosa como la peña Manolete. También indicó que "cuando hago el paseíllo en la plaza de toros de Córdoba, es para mí muy especial y emocionante. Hay dos plazas en las que siento una sensación diferente, son Valencia y Córdoba.


Con Córdoba estoy muy vinculado pues mi esposa Paloma, es cordobesa y considero a esta ciudad como mi segunda cuna. Desde hace más de veinte años acompaño al Caído en su desfile en Semana Santa y tengo muy buenos amigos cordobeses". Referente a su fututo añadió " Después de más de veintiocho años como matador de toros, me podía haber retirado, hace diez, quince...pero me hubiera perdido satisfacciones como estas. Cada día me siento más torero y veo que la gente disfruta con lo que hago".


Ponce estuvo acompañado por un buen ramillete de toreros cordobeses; los matadores de toros Victoriano valencia ( suegro de Ponce), José María Montilla, Fernando Tortosa (que este año cumple cincuenta de alternativa) y Rafael González "Chiquilín", los novilleros Manuel y Antonio Sánchez Saco y los subalternos Francisco Sánchez Saco y Antonio Tejero.
En resumen una cordial reunión que se cerró con una copa de vino de la tierra.







lunes, 2 de abril de 2018

TENTADERO EN LA ZAMARRONA


Ladislao Rodríguez Galán
La ganadería ingresa en la Asociación de Ganaderías de Lidia en 1991, formando la ganadería con reses de Francisco Núñez Benjumea y de Carlos Núñez. En 2004 se elimina todo lo anterior y se adquiere un lote de vacas y tres sementales de Hermanos Sampedro que está dando reses de gran nobleza y calidad que pastan en la finca La Zamarrona (El Pedroso, Sevilla).


Hasta allí nos hemos trasladado para asistir a un tentadero. El día fue espléndido y la finca, cubierta de una alfombra verde anunciando que la primavera ya está aquí, es un auténtico vergel. Nos recibe el ganadero Juan Arenas Casas y su hija Carlota y enseguida nos dirigimos a la coqueta plaza de tientas situada a la orilla del pantano los Melonares, que tras estas últimas lluvias muestra orgulloso su poderío, llegando con sus aguas a besar, casi, las paredes de la plaza.


Nos cuentan que hacía tiempo que no estaba al cien por cien de su capacidad. Bendita lluvia y bendita naturaleza que se puede mostrar así de hermosa.
La tienta la va a dirigir el matador de toros Antonio Fernández Pineda a quien acompañará en las tareas el novillero Fernando Navarro.


Se tentaron tres becerras y un utrero que dieron buen juego, con una calificación alta. Entraron repetidas veces al caballo, empujando y embistiendo abajo. Luego con la muleta no se cansaron de embestir, siempre con la boca cerrada. Cuando el ganado sale así todos se divierten: los toreros y los asistentes porque se puede ver toreo del bueno. 


El utrero lo lidio en último lugar Fernando Navarro, un novillero sevillano que debutó con caballos el año pasado y que pese a su bisoñez, estuvo a la altura que le pedía su oponente. El novillo recibió dos varas y luego en la franela del muchacho fue un dechado de calidad. Que nobleza, con el hocico arrastrando por el albero. 

Cuando se hartó de torear lo pasaportó de una buena estocada que necesitó de la ayuda de varios descabellos. Todo es admisible porque, para los toreros, esto suelen ser clases prácticas para aprender y mejorar estilos. Y cuando tienen un ganado bueno enfrente mucho mejor porque los relaja.


Terminado el tentadero, mientras Antonio Arenas se enfrascaba en la noble tarea de guisar un arroz campero, recorrimos la amplísima finca que bordea lateralmente el pantano donde pastan reses limusinas mezcladas con cerdos ibéricos y donde, de vez en cuando, se cruzaban ante el coche venados y cochinos. Un paseo magnífico que nos predispuso a dar buena cuenta del arroz. Hay que anotar, en el casillero de Arenas, la máxima puntuación para este artista culinario. Una comida extraordinaria rematada con una sobremesa donde se habló de toros y de otros temas dentro de la más exquisita cordialidad.


Y cuando volvíamos a Córdoba, al ocultarse el sol, todavía saboreábamos el riquísimo arroz y el intenso día que habíamos disfrutado. Y lo mejor de todo: locos por volver.