jueves, 5 de abril de 2018

PONCE RECOGE EL TROFEO MITHRA DE LA PEÑA MANOLETE


Ladislao Rodríguez
El matador de toros Enrique Ponce recogió, en la peña Manolete, el trofeo Mithra que esta entidad pone en juego en la feria de mayo para premiar la labor más completa realizada por los matadores de toros y al que el torero valenciano se hizo acreedor después de su soberbia actuación el día 27 de mayo de 2017. Esa tarde Ponce logró tres orejas y salió por la puerta de Los Califas. 


El acto de entrega, realizado en la sede de la peña, comenzó con una semblanza del torero premiado a cargo de Rafael Contreras Zamora, secretario de la entidad. Le siguió en el uso de la palabra el vicepresidente Rafael Carvajal, que leyó una crónica personal de la actuación premiada. También tomaron la palabra José María Montilla, decano de los matadores de toros cordobeses y Antonio Tejero, subalterno que fuera muchos años en la cuadrilla de Ponce.


Acto seguido el presidente de la peña, Ángel Cano, hizo entrega del trofeo, una escultura en plata que reproduce al Dios Mithra luchando con un toro.
Por su parte Ponce dijo sentirse muy honrado por haber recibido este preciado galardón, máxime cuando viene de una entidad tan prestigiosa como la peña Manolete. También indicó que "cuando hago el paseíllo en la plaza de toros de Córdoba, es para mí muy especial y emocionante. Hay dos plazas en las que siento una sensación diferente, son Valencia y Córdoba.


Con Córdoba estoy muy vinculado pues mi esposa Paloma, es cordobesa y considero a esta ciudad como mi segunda cuna. Desde hace más de veinte años acompaño al Caído en su desfile en Semana Santa y tengo muy buenos amigos cordobeses". Referente a su fututo añadió " Después de más de veintiocho años como matador de toros, me podía haber retirado, hace diez, quince...pero me hubiera perdido satisfacciones como estas. Cada día me siento más torero y veo que la gente disfruta con lo que hago".


Ponce estuvo acompañado por un buen ramillete de toreros cordobeses; los matadores de toros Victoriano valencia ( suegro de Ponce), José María Montilla, Fernando Tortosa (que este año cumple cincuenta de alternativa) y Rafael González "Chiquilín", los novilleros Manuel y Antonio Sánchez Saco y los subalternos Francisco Sánchez Saco y Antonio Tejero.
En resumen una cordial reunión que se cerró con una copa de vino de la tierra.







lunes, 2 de abril de 2018

TENTADERO EN LA ZAMARRONA


Ladislao Rodríguez Galán
La ganadería ingresa en la Asociación de Ganaderías de Lidia en 1991, formando la ganadería con reses de Francisco Núñez Benjumea y de Carlos Núñez. En 2004 se elimina todo lo anterior y se adquiere un lote de vacas y tres sementales de Hermanos Sampedro que está dando reses de gran nobleza y calidad que pastan en la finca La Zamarrona (El Pedroso, Sevilla).


Hasta allí nos hemos trasladado para asistir a un tentadero. El día fue espléndido y la finca, cubierta de una alfombra verde anunciando que la primavera ya está aquí, es un auténtico vergel. Nos recibe el ganadero Juan Arenas Casas y su hija Carlota y enseguida nos dirigimos a la coqueta plaza de tientas situada a la orilla del pantano los Melonares, que tras estas últimas lluvias muestra orgulloso su poderío, llegando con sus aguas a besar, casi, las paredes de la plaza.


Nos cuentan que hacía tiempo que no estaba al cien por cien de su capacidad. Bendita lluvia y bendita naturaleza que se puede mostrar así de hermosa.
La tienta la va a dirigir el matador de toros Antonio Fernández Pineda a quien acompañará en las tareas el novillero Fernando Navarro.


Se tentaron tres becerras y un utrero que dieron buen juego, con una calificación alta. Entraron repetidas veces al caballo, empujando y embistiendo abajo. Luego con la muleta no se cansaron de embestir, siempre con la boca cerrada. Cuando el ganado sale así todos se divierten: los toreros y los asistentes porque se puede ver toreo del bueno. 


El utrero lo lidio en último lugar Fernando Navarro, un novillero sevillano que debutó con caballos el año pasado y que pese a su bisoñez, estuvo a la altura que le pedía su oponente. El novillo recibió dos varas y luego en la franela del muchacho fue un dechado de calidad. Que nobleza, con el hocico arrastrando por el albero. 

Cuando se hartó de torear lo pasaportó de una buena estocada que necesitó de la ayuda de varios descabellos. Todo es admisible porque, para los toreros, esto suelen ser clases prácticas para aprender y mejorar estilos. Y cuando tienen un ganado bueno enfrente mucho mejor porque los relaja.


Terminado el tentadero, mientras Antonio Arenas se enfrascaba en la noble tarea de guisar un arroz campero, recorrimos la amplísima finca que bordea lateralmente el pantano donde pastan reses limusinas mezcladas con cerdos ibéricos y donde, de vez en cuando, se cruzaban ante el coche venados y cochinos. Un paseo magnífico que nos predispuso a dar buena cuenta del arroz. Hay que anotar, en el casillero de Arenas, la máxima puntuación para este artista culinario. Una comida extraordinaria rematada con una sobremesa donde se habló de toros y de otros temas dentro de la más exquisita cordialidad.


Y cuando volvíamos a Córdoba, al ocultarse el sol, todavía saboreábamos el riquísimo arroz y el intenso día que habíamos disfrutado. Y lo mejor de todo: locos por volver.




domingo, 1 de abril de 2018

CABRA CORRIDA DE TOROS
FINITO MARCA LA DIFERENCIA

UN NOBLE ENCIERRO DE DE LA PUERTA ABRE LA PUERTA GRANDE
Ganado: Un novillo de Peralta, para rejones y seis toros de Julio de la Puerta, que sustituían a los anunciados de Osborne. El encierro fue noble con dos toros fueron premiados con la vuelta al ruedo.


Lea Vicens: medio rejón (oreja).





Finito de Córdoba: estocada tendida (oreja) y estocada arriba (dos orejas).





Juan José Padilla: estocada tendida ( dos orejas, tras aviso) y estocada caída ( dos orejas).



David Fandila El Fandi: estocada (oreja) y estocada ( oreja).

Plaza: Cabra, tres cuartos de entrada en tarde fría.
Ladislao Rodríguez galán
Tras una durísima tarea de varias horas para adecentar el ruedo que estaba inutilizable, tras las aguas caídas el viernes, se pudo celebrar la tradicional corrida del Sábado de Gloria en Cabra. Suponía la cuarta vez que Finito estaba anunciado en un cartel esta temporada y por fin pudo torear, ya que las tres anteriores se hubieron de suspender por las inclemencias del tiempo. Y bien que disfrutó el numeroso público asistente del toreo de Juan, que anduvo toda la tarde entregado y supo sacar a sus dos oponentes todo lo que llevaban dentro. A su primero( el toro menos claro del encierro) lo recibió a pies juntos para enjaretarle un ramillete de verónicas muy ovacionadas. Con la muleta por la falta de fuerzas del animal y por la incomodidad en la embestida, solo pudo Finito dejar trazos de mucho sabor, sobre todo en las trincherillas previas a la estocada. Otro cariz tomó la faena a su segundo al que supo adaptar perfectamente a su toreo. El toro por el pitón derecho no ofrecía la calidad que por el izquierdo, pero el torero lo fue amoldando y, por fin, por ahí, surgieron unas series de mucho sabor. Finito disfrutó con este toro ( al que se le dio la vuelta al ruedo) e hizo vibrar al tendido. Con la izquierda y con los adornos, nos recordó al Finito de siempre, que encara esta temporada con nuevo apoderado y con ilusiones renovadas.


Padilla, que se despedía de la afición egabrense, ya que, como anunció, al final de temporada se cortará la coleta, fue un espejo de su estilo personal. Con dos largas
de rodillas recibió a su primer enemigo, para enseguida, erguido, enjaretarle una serie de verónicas entre el clamor popular. Con banderillas inconmensurable. La faena la brindó a Lucía, hija de su compadre Finito, que junto a unas amigas, ocupaba una barrera. Y con la muleta ( ante el mejor toro del encierro, premiado con la vuelta al ruedo y al que se le pidió, incluso, el indulto) Padilla fue un volcán. Nada le quedó por hacer ante un toro repetidor que obedecía a la pañosa como hipnotizado. La faena muy larga, pero cuajada de variedad, caló enseguida en el tendido que desde el principio estuvo con él y por eso acabó por llenar el esportón con el excesivo premio de cuatro orejas. Incluso para ser toro hay que tener suerte, si este toro cae en manos de un torero artista ( como Finito) capaz de lucirlo en su plenitud, quizás hubiera sido indultado como pidió en gran parte la plaza. Pero hizo bien el presidente en mantenerse firme. En su segundo toro, tras otro tercio de banderillas colosal, anduvo el hombre con más voluntad que eficacia. Fue una faena de altibajos e intentos que no dejaron nada en claro. Pero el público estuvo con él y tras apabullante petición de orejas la presidencia claudicó y le convirtió en triunfador en número de trofeos, al menos.
Por su parte El Fandi que acostumbra a levantar al público de sus asientos con el tercio de banderillas, no estuvo rotundo como se esperaba de él, exceptuando un par clavado haciendo la moviola y otro al violín. Obvió, incluso, el espectáculo que supone correr ante el toro de espaldas para dejarlo clavado, en un alarde de poderío y facultades. Pero tampoco con el capote, otro de sus fuertes, no fue el Fandi de siempre. Y con la muleta, donde baja muchos enteros, le vimos mas entonadete en su primero, pero en el sexto, con un frió ya casi insoportable, no pasó de florituras y abaniqueos. Sin embargo una generosa oreja le permitió salir a hombros junto a sus dos compañeros.
Gloria que no logró la rejoneadora Lea Vicens que abría el festejo. Ante un novillo de feo pelaje y tardo en la embestida, no pudo lucir su toreo a caballo, aunque no faltaron exhibiciones de doma. Cuando el animal respondía al cite clavó bien, pero no fue labor suficiente para mas premio que una oreja.
En resumen, un entretenido festejo, con duración de tres horas y cuarto, con mucho ambiente en los tendidos, buena noticia y un Finito en franca recuperación, mejor noticia todavía.





domingo, 25 de marzo de 2018

CÓRDOBA TIENE TOREROS
ENTRETENIDA NOVILLADA EN MONTORO
"LAGARTIJO" SALE A HOMBROS.

Plaza: Montoro. Poco público.
Ganado: seis novillos de Los Ronceles aceptablemente presentados, nobles y de buen juego en general.
Borja Álvarez: Estocada (silencio) y tres pinchazos, estocada y siete descabellos (silencio tras dos avisos).
Javier Moreno "Lagartijo":, estocada (dos orejas) y estocada (dos orejas)
Rafael Reyes: estocada y descabello ( ovación tras aviso) y media estocada, descabello ( ovación tras aviso)
Incidencias: tarde fría y ventosa. "Lagartijo" salió a hombros.
Ladislao Rodríguez Galán
La novillada celebrada ayer en Montoro era el pistoletazo de salida de la temporada en la provincia de Córdoba y aunque en el cartel figuraban tres jóvenes (Rafael Reyes se presentaba en Córdoba como novillero con caballos) el viento, el frío y los nubarrones no invitaban a asistir a la plaza. Pero en fin los poquitos que fueron se lo pasaron bien.
Triunfador por número de trofeos y por actitud fue "Lagartijo" que anduvo toda la tarde muy dispuesto. A su primer toro lo recibió rodilla en tierra para salirse con él a los medios. Ante la poca fuerza del animal (acentuada por lo resbaladizo del ruedo) hizo bien en iniciar la faena con pases por alto. Luego lo toreó por ambas manos con temple y suavidad cuidando mucho al animal. Le aguantó muchísimo, en ese terreno se siente cómodo, y terminó su labor con una serie de rodillas.


A su segundo enemigo, tras estar aseado con el capote, lo dobló muy bien para salirse al centro a torear por ambas manos. El novillo se fue
apagando y optó por las cercanías. Mató bien y otras dos orejas al esportón. Buena imagen la que dejó Javier en Montoro.
Rafael Reyes recibió a su primer oponente con una larga cambiada para continuar a la verónica. Con la franela, unos torerísimos doblones, nos hizo esperar lo mejor. Efectivamente, por el pitón derecho le enjaretó una serie de mucho poso.



Sin embargo por el pitón izquierdo, aunque logró muletazos de bello trazo, hubo de desistir por la incomodidad de la embestida. A su segundo enemigo, espoleado por el balance triunfal de su compañero, le instrumentó una serie de verónicas moviendo muy bien los brazos que fue lo mejor de la tarde. Incluso lo banderilleó con mucho estilo. Con la pañosa se fue al centro del ruedo y citó al toro para hacerle un cambio escalofriante por la espalda. Hasta dos veces lo hizo poniendo, por su quietud, la emoción en los tendidos. Luego el animal cabeceaba y molestó la labor del chaval. Con todo consiguió varios pases aceptables. Hay que volver a verlo, pues tiene valor y ganas y mucho que decir en el mundo del toro.


Por su parte Borja Álvarez no dejó, precisamente, un sello torero para recordar. Solo le tenemos apuntada una serie con la derecha, a su segundo, de mucha calidad.
Y eso fue todo. Los novillos empujaron al caballo derribando varias veces.
Mientras veníamos para Córdoba pensamos que una buena novillada, con garra, para la feria de Córdoba, podría ser "Lagartijo", Rafael Reyes y Rocío Romero. Sería una buena ayuda para los tres jóvenes valores cordobeses.-.